Si notas que tu hijo respira constantemente por la boca, ronca por las noches o parece tener un resfriado que nunca termina, es probable que hayas escuchado el término adenoides.
La idea de una cirugía puede generar muchas dudas y nerviosismo. Por eso, en este artículo te explico de forma sencilla qué son, por qué se operan y qué esperar del proceso.
¿Qué son las adenoides?
Aunque a veces se confunden con las amígdalas, las adenoides se encuentran más arriba, en la parte posterior de la nariz (nasofaringe). Es un tejido linfoide que ayuda a combatir infecciones en los primeros años de vida.
El real «problema» surge cuando estas crecen demasiado (se hipertrofian) o se infectan de forma crónica, convirtiéndose en un obstáculo para la respiración en lugar de una defensa.
Señales de que algo no va bien con esto
No todos los niños con adenoides grandes necesitan pasar por el quirófano. Sin embargo, debes consultar con un especialista si notas:
- Respiración bucal: Tu hijo siempre tiene la boca abierta para tomar aire.
- Apnea del sueño: Pausas en la respiración mientras duerme o ronquidos fuertes.
- Infecciones recurrentes: Otitis (dolor de oídos) frecuentes o sinusitis persistentes.
- Voz nasal: Habla como si tuviera la nariz tapada todo el tiempo.
La Cirugía: Adenoidectomía
La cirugía para extraer este tejido se llama adenoidectomía. Es uno de los procedimientos pediátricos más comunes y seguros hoy en día
- Duración: Generalmente dura entre 20 y 45 minutos.
- Anestesia: Se realiza bajo anestesia general para que el niño no sienta nada.
- Hospitalización: Suele ser ambulatoria; el niño regresa a casa el mismo día.
- Recuperación: El alivio respiratorio suele ser casi inmediato.
- Técnica: se realizan bajo Visualización endoscópica, se puede usar tecnología como microdebridador, radiofrecuencia o realizar un legrado de las mismas.
¿Cómo es la recuperación en casa?
La mayoría de los niños se recuperan por completo en una semana o diez días. Aquí te dejamos unos consejos básicos:
- Hidratación: Es lo más importante. Ofrece agua, jugos no ácidos y gelatina.
- Dieta blanda: Alimentos frescos y suaves (helados, purés, yogur) son ideales los primeros días.
- Reposo relativo: Evitar actividades físicas intensas durante la primera semana para prevenir sangrados.
Nota importante:
Es normal que el niño tenga mal aliento o un poco de congestión nasal durante los primeros días tras la cirugía. ¡No te asustes! Es parte del proceso de cicatrización.
Conclusión
La cirugía de adenoides mejora significativamente la calidad de vida del niño: duermen mejor, tienen más energía y se enferman menos. Si crees que tu hijo está teniendo dificultades para respirar, el primer paso es una evaluación con un otorrinolaringólogo.


